Casas que le hacen bien al planeta

casaecologias01No hace falta que seas miembro de Greenpeace ni un hippie militante: la arquitectura ecológica va ganando adeptos fusionando técnicas sustentables con diseños que tus vecinos van a envidiar (y mucho).

Qué es lo que realmente necesitamos para vivir confortablemente y sin generar efectos negativos en el medioambiente? Esa es la primera pregunta que uno debe hacerse para empezar a entender el concepto de vivienda autosustentable diseñado por el arquitecto estadounidenseMichael Reynolds. El las llamó Earthship (Nave Tierra) y se trata de estructuras habitacionales capaces de ofrecer refugio, energía, agua y comida sin dañar a el planeta.

A fines de los años 70, Reynolds se fue a vivir con su familia al desierto de Nuevo México y construyó la primera Earthship que luego fue replicada hasta crear allí una comunidad. Ese mismo diseño, que ha sido perfeccionado durante los últimos 30 años, le permitió a Reynolds tener su propia empresa, Earthship Biotecture. Este tipo de casas pueden ser construidas en cualquier parte del mundo y se adaptan a todos los tipos de clima. De hecho, ya han sido levantadas a pedido en distintas ciudades de Estados Unidos, así como en India, Haití, Sierra Leona e incluso la Argentina.

Los que hicieron desembarcar una Nave Tierra en nuestro país –la primera de Latinoamérica– fueron los actores Elena Roger y Mariano Torre, quienes se contactaron con Reynolds porque querían mudarse a una casa que fuera respetuosa del medioambiente. Eligieron el lugar más austral de la Argentina, Ushuaia, ciudad natal del actor: la construcción de la casa demandó menos de un mes y se terminó en febrero de este año. Se reutilizaron 350 neumáticos, 5.000 botellas de vidrio, 3.000 latas de aluminio y 2.000 botellas de plástico. A medida que se construía la casa, Reynolds capacitó a más de 70 personas, incluidos arquitectos de Ushuaia, alumnos de distintos países y dos miembros de la comunidad qom La Primavera, de Formosa. “Mariano y Elena quisieron que yo viajara para allá y viera la manera de comenzar con las Earthships en Argentina. Fue una experiencia genial. Detectamos cientos de razones por las que Ushuaia puede ser un verdadero faro en materia de sostenibilidad para el mundo”, cuenta Reynolds desde Estados Unidos, recién vuelto de Europa, donde brindó una serie de conferencias sobre la construcción sustentable.

Al estilo argentino

El entusiasmo que generó la Nave Tierra de Ushuaia hizo que Reynolds quiera volver a la Argentina: “Tenemos un proyecto para la ciudad de El Bolsón que está en etapa de diseño y negociaciones, y es bastante probable que construyamos una Earthship allí también”, indicó Reynolds.

La reciente Earthship del “Fin del mundo” es un paso más en la misión que se propuso este arquitecto estadounidense hace años, la de inspirar a la gente y hacer que se involucren en el cambio. Casa por casa, la idea es “evolucionar la forma en que el ser humano vive en este planeta a través de la evolución de los métodos de vida”. En concreto, se trata de hogares que se calientan y se enfrían de manera autónoma y natural; que son capaces de recolectar su propia energía del sol y del viento; que consiguen su propia agua de la lluvia y el derretimiento de la nieve; que almacenan y tratan sus aguas residuales; que producen una cantidad significativa de alimento y que son construidos con productos de la sociedad moderna, como latas, botellas y gomas de autos.

Todo el concepto gira alrededor de lo que significa la basura en las sociedades actuales y cómo esas enormes montañas de desperdicio que generamos pueden transformarse en refugio, agua, electricidad y comida para cada persona en el mundo. “Creamos una manera natural de limpiar la basura y al mismo tiempo proporcionamos materiales de construcción gratuitos”, explican desde Earthship Biotecture.

El método de construcción adquirió una mayor exposición a partir del trabajo que Reynolds y su equipo hicieron en Haití tras la devastación que provocó el terremoto de 2010. Allí construyeron el modelo que denominan Simple Survival, que redujo los costos de los prototipos anteriores y que brinda los tres elementos básicos ante un desastre natural: refugio, higiene y agua limpia.

Advirtieron en ese proceso que esas son también las necesidades básicas en el resto del mundo y que el precio que hay que pagar por refugio, higiene y agua incluso en los países desarrollados es muy caro. Reynolds y su equipo concluyeron entonces que “lo que es correcto para Haití es correcto para el planeta” y resumieron las necesidades de todos los hombres en seis puntos: un espacio vital confortable, agua, sanidad, energía, comida y reciclado de residuos. Asimismo, los responsables de las Earthships creen que todo eso debe ser alcanzado sin necesidad de hipotecas ni miles de dólares.

“Nos interesa particularmente expandirnos en los países menos desarrollados porque realmente necesitan esta tecnología y no tienen un dogma tan cristalizado ni códigos de edificación o regulaciones demasiado estrictos. De hecho, estamos en contacto con gente de Uruguay, de Perú y de la mayoría de los países de América Latina para llevarles Earthships”, adelanta Reynolds.

La pregunta que surge entonces es cuánto valen estas viviendas. El ideólogo de las Naves Tierra responde que una Global Model Earthship (como la que construyeron en Ushuaia) cuesta prácticamente lo mismo que una casa tradicional, mientras que el modelo Simple Survival puede costar la mitad. La gran diferencia en ambos casos es que una Nave Tierra tiene sus propios sistemas de energía, calefacción, ventilación y tratamiento de aguas residuales, entre otros, con lo cual se pueden reducir e incluso eliminar las facturas de servicios públicos.

Estas casas autosustentables pueden ser construidas en cualquier lugar incluso si no hay servicios en ese área, ya que están diseñadas para recolectar su propia electricidad y agua, para contener y tratar sus propias aguas residuales, para mantener temperaturas agradables en cualquier clima sin usar combustible y para producir una cantidad significativa de alimentos. Las Earthships se construyen con entre un 45% y un 60% de materiales reciclados y la estructura básica está hecha de neumáticos rellenos de tierra apisonada (el diseño también permite usar fardos de paja, hormigón o adobe). Están concebidas de manera inversa a las casas tradicionales, en las que lo que importa es la infraestructura

Fuente: http://www.elinmobiliario.com

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~ por Gama Propiedades en 16 diciembre 2014.

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